¡Hola!

Por si todavía hay alguien que no lo sabe, el 27 de este mes se estrena la esperadísima Vengadores: La guerra del infinito (parte 1).

Y yo, para ir recordando un poco todas las tramas y situaciones vividas con estos superhéroes en las películas anteriores, me he hecho un mega señor maratón de lo visto hasta ahora de Vengadores.

La última parada era Black Panther, que no la había visto hasta ahora y era el último eslabón por subir.

Y he de decir que no me ha decepcionado para nada.

Esta película nos presenta “oficialmente” (aunque ya apareciera en Vengadores: Civil War) a Black Panther/T’Challa, príncipe de Wakanda. Pero realmente no sabíamos mucho ni de Wakanda ni de este superhéroe con habilidad felina y superfuerza.

Pues bien, en esta película vamos más allá: conocemos Wakanda, ese país tecnológicamente avanzado que nos da muchísimas vueltas, gracias a tecnología extraterrestre. Pero dicho país, de cara al mundo, es un pobre país africano sin ningún avance. La misión de Black Panther, héroe legendario de su pueblo es precisamente proteger a Wakanda del mundo.

Encontramos en esta cinta a T’Challa (Chadwick Boseman) justo en la tesitura de convertirse en rey (tras los acontecimientos de Civil War). Y las cosas no serán sencillas para él…Deberá enfrentarse a varios enemigos: por un lado Ulises Klaue (Andy Serkis), un villano que ya se atisba en otra de los Vengadores anterior, y Killmonger (Michael B. Jordan), quien le pondrá las cosas muy difíciles a T’Challa como rey y como persona.

Y hasta aquí puedo leer sin spoilers…

Esta película es una “peli sobre los orígenes de un superhéroe) pero también es mucho más. Podríamos decir que hay dos películas en una: la primera parte vemos una contextualización de la cinta (conocemos Wakanda y cómo funciona, conocemos el entorno de T’Challa y al propio T’Challa, como es con los suyos y su pueblo) y durante la segunda parte vemos al héroe en conflicto consigo mismo y con todo lo que ha creído hasta el momento. Y cómo le tocará madurar y hacerse hombre y rey al mismo tiempo.

Me ha gustado mucho Wakanda y la dinámica que allí fluye: las tribus, las ceremonias, la historia tras la fachada que se vende al mundo…Y viendo los tráilers de Guerra del Infinito, veremos más de Wakanda…

En cuanto a interpretaciones, destacan sin duda Chadwick Boseman y Michael B. Jordan, que como Killmonger roba protagonismo en cada escena en la que aparece. Crea un villano con el que empatizas y eres incluso capaz de “disculpar” al entender sus motivaciones.

Me gustó también Danai Gurira como la temible generala Okoye, respetable guerrera fiel a Wakanda. Y ya un poco menos, Lupita Nyongo y Daniel Kaluuya como amigos de T’Challa. Angela Bassett como la madre de T’Challa y Forest Whitaker como Zuri, chamán del pueblo de Wakanda han aportado sus toques de experiencia, pero no han brillado demasiado. El alivio cómico, sin duda, ha sido para Martin Freeman y su agente Everett Ross (al que ya conocimos en Civil War también). Andy Serkis presenta a un villano exagerado que al final se va diluyendo conforme Killmonger va cobrando más protagonismo.

En cuanto a los efectos especiales, lo que más valoro es que no saturen y en Black Panther no lo hacen (y podrían). Wakanda es un sitio mágico, primitivo y a la vez tan desarrollado…Y el CGI no se ve demasiado exagerado.

La música tiene un par de temas reconocibles, haciendo propios los ritmos africanos para dotar a Wakanda de una seña propia y es lo que me parece más reseñable.

Así pues, os la recomiendo sin duda (y si sois fans de Marvel todavía más) y además, os recomiendo que la veáis antes de Vengadores: Guerra del Infinito.

¿La habéis visto? ¿Qué os ha parecido? Dejadme vuestros comentarios. ¡Hasta pronto!

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