¡Hola!

Este año voy a hacer algo nuevo con The vampire diaries. No voy a poner el comentario del capítulo y sí la crítica del mismo.

Empezamos la temporada con el 4×01 – Los problemas crecen (Growing pains).

En este episodio hemos tenido fantasmas, vampiros, híbridos, originales, brujas, transiciones…de todo un poco.

Si no quieres saber qué pasó, no sigas leyendo. Si quieres ver qué opino del capítulo, ¡adelante!

Bueno, vamos por personajes, si os parece bien.

Elena: La protagonista el capítulo, pues con esto de la transición, yo por lo menos esperaba más. Primero, Elena no quiere ser vampiro. Y claro, no se alimenta de sangre humana. Vi un momento muy raro de ella con la bombilla. Tenía muy mala leche cuando la explotó, como si no pudiera contenerse. Hmm…un lado oscuro de Elena. Pero luego al borde de la muerte, ahí sí que piensa en ser vampira. ¡Ay, Elena!

Durante el capítulo va recordando todo lo que Damon le obligó a no recordar (cosa que las fans Delenas querían y esperaban como agua de mayo), pero lejos de dudar de su elección, se muestra más firme que nunca en su decisión de estar con Stefan (esta chica no tiene sangre en las venas, literalmente). Así que ahora con Elena vampira veremos qué juego da…

Stefan: Stefan ha vuelto a modo “osito de peluche” siguiéndole la corriente a Elena en todo lo que dice. Vale, una cosa es respetar su decisión y otra hablarlo. No se va a enfadar contigo porque le digas lo que opinas. Pero él no, le sigue diciendo lo que quiere oír. Incluso buscan a Bonnie para que intente devolver a Elena a su estado humano. Como dice Damon “le das falsas esperanzas con algo que nunca ha pasado en la historia del vampirismo”. Un momento bonito ha sido la confesión de Elena, de que estaba en el puente porque volvía con él. Y momento para las fans de la pareja es el final, con amanecer incluído y anillo protector solar (que por cierto, ¿cuándo tuvo Bonnie tiempo para hacerlo, si estuvo más liada que la pata de un romano?).

Damon: Muy sensato al principio, pero le pierden las formas. El pobre lleva muy mal que Matt viva y que Elena muriera. Echaba de menos las frasecitas de Damon. Como bien dice al final, si hubiese sido él el que hubiera estado bajo el agua, la habría salvado a ella y tendría ahora una vida normal, con posibilidad de un futuro humano. Elena debería pensar en esto, que tampoco el actuar de Damon debe ser condenado para siempre. Con flashback memorable de escena Delena incluida, este capítulo nos ha dejado claro que no habrá un futuro Delena por el momento.

Bonnie: ¿Qué has hecho? Yo que tú, Bonnie, empezaría a cobrar. Primero Tyler/Klaus que quiere de tus servicios y luego Elena como siempre. Esta pobre no gana para disgustos. Y encima, tras realizar el conjuro es avisada por su abuela de que está corriendo peligro. Ella sigue y vemos cómo los espíritus se vengan con su adorada abuela. Si es que ya te lo decía yo…

Caroline: En su tónica. Tras ser rescatada por Tyler, no tiene otra que proponer liarse en el bosque. Menos mal que tras escuchar cómo la llama Tyler ata cabos y descubre que es Klaus.

Klaus: Muy listo en todo, pero ahora ha recuperado de nuevo su cuerpo (y mira que supuestamente se quemó, pero nada, dos quemaduritas de nada). Los fans no estaban muy de acuerdo en tener a Klaus en Tyler y hala, en el primer capítulo recupera su cuerpo. Veremos ahora, que supuestamente se va de Mystic Falls…

Jeremy: El pobre se ha quedado sin hermana, sin novia, sin Jenna, sin Alaric,… No le veo el sentido ni el juego en esta serie y me sabe mal, porque podrían hacer algo con el personaje.

Matt: Otro que tampoco parece pintar nada más, sólo de alimento de vampiros a este paso. Y ahora peor, con remordimientos por lo que le pasó a Elena.

Sacerdote del consejo: ¿Quién es este? Empieza a echar a todos los miembros del consejo y ahora encima, ha organizado esa sesión “barbacoa” para explotar todos los del consejo y ¿convertirse en fantasmas y vigilar desde el otro lado? Si es así, es para tener escalofríos. No me gustó nada la frase: “Pronto seremos libres de atravesar las puertas, y nos reuniremos en la eternidad”.